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San Valentín salió mal: cómo reconducir una pelea de pareja

Y entonces llegó la pelea

¿Alguna vez has estado en medio de un enfrentamiento con tu pareja y te has dado cuenta de que no llegabas a ningún lado? Lo más probable es que hayas usado las palabras equivocadas. Quizás tu forma de hablar llevó la conversación por el camino equivocado; quizás no estabas abierto a comprender los argumentos del otro; quizás estabas criticando y os negabais a escucharos mutuamente.

Las palabras tienen un impacto, y la comunicación es esencial para mantener una relación intacta. Si no hay comunicación, no hay relación. Pero cambiar la energía entre vosotros dos de hostil a amistosa puede marcar la diferencia.

Da los pasos correctos el uno hacia el otro

El primer paso es reconocer que tu interacción no está yendo bien y que necesitas cambiar tu enfoque para entenderos mejor. Para ello es importante que seas directo con tu pareja. Debes ser capaz de reconocer tus propios límites y mantener tu comunicación abierta y honesta.

El segundo paso es reconocer primero cómo te sientes tú y luego (¡igual de importante!) cómo se siente tu pareja. Si sientes que tú o tu pareja no estáis bien, haz una pregunta.

Por ejemplo:

¿Podemos empezar de nuevo?

¿Puedes repetir lo que dices, pero en un tono más tranquilo?

¿Podemos tomarnos un momento para empezar de nuevo y escuchar de verdad lo que el otro está diciendo?

Con esto, vuestra conversación puede cambiar de dirección. Validar los sentimientos mutuos puede transformar una conversación y restaurar la confianza. La condición para ello es que ambos queráis arreglar las cosas y estéis dispuestos a escucharos.

La comunicación es tu llave de oro

A veces estamos tan centrados en ser escuchados que olvidamos que nuestra pareja también tiene derecho a ser escuchada. Y a veces solo escuchamos lo que queremos escuchar, pero eso no es una escucha efectiva.

Si eso ocurre a menudo en vuestra relación, podéis acordar que primero os escucháis mutuamente, repetís lo que el otro ha dicho y solo entonces dais una respuesta.

Si estás en medio de una discusión con tu pareja, ambos estáis empeñados en ser escuchados y probablemente en demostrar que tenéis razón. Lo importante es nivelar el terreno de juego pidiendo respetuosamente que te escuchen y asegurando que tu pareja también será escuchada.

Si tu pareja se niega a comunicarse, dile por qué eso te duele. Dile que eso te hace sentir no deseado/a; que no eres importante para él o ella. Intenta algo así:

Cuando te niegas a comunicarte conmigo, siento que no soy importante para ti. ¿Puedes hablar conmigo y dejarme acercarme?

Muchas conversaciones y peleas entre parejas tienen dificultades para llegar al asunto real porque a menudo se pierden en la crítica mutua. ¿Te suena? Con los insultos no llegas a ningún lado.

Una buena relación construye a dos personas, no las destruye. Cuéntale a tu pareja que quieres que te hablen como a alguien a quien ama.

Atrévete a ser vulnerable

Está bien mostrarse vulnerable. Sé abierto/a. Pide ser escuchado/a. Permite que tu pareja sea escuchada. Pide aclaraciones cuando las necesites y no tengas miedo de disculparte cuando te equivocas.

Tu relación fracasará si no os abrís el uno al otro. Si te resulta difícil encontrar las palabras correctas y «poner orden en tu corazón y tu mente», escribe primero lo que quieres decir y pide tiempo para ello.

No tengas miedo de disculparte y admitir cuando te equivocaste. De hecho, tu pareja probablemente te valorará más si asumes la responsabilidad de algo que hiciste o dijiste. Asumir la responsabilidad de tu comportamiento es importante para sanar la dinámica de vuestra relación.

Intenta usar frases como estas para expresar cómo te sientes:

Reconozco que realmente te he herido.

¿Cómo puedo compensarte?

Entiendo que mi comportamiento ha sido realmente destructivo.

Admite que tu comportamiento fue innecesario y por qué tu pareja no merecía ser el receptor de ese comportamiento. Reconoce que le has herido y que no era tu intención.

Deja que hable el amor

Pero no puede quedarse solo en reconciliarse, también debe haber perdón. Aquí tienes algunos ejemplos de lo que puedes decirle o mostrarle a tu pareja cuando estés listo/a para soltar y hacer las paces:

Veo lo angustiado/a que estás y me siento fatal por ello.

¿Podemos detenernos un momento y abrazarnos?

Mensajes como estos ofrecen una petición directa de reconciliación. También reconocen que para ti es importante cómo se siente tu pareja. Permite a ambos ver que ninguno de los dos ha desaparecido y que sois capaces de sanar la hostilidad.

La clave para una buena comunicación es tu actitud hacia tu pareja. Aprende a hablaros como dos personas que se quieren.

Cuando todo vuelva a aclararse, tómate también el tiempo para pronunciar juntos una intención y hacer un plan sobre cómo queréis seguir adelante en el futuro.

Los aceites esenciales mencionados en este texto se usan mejor aplicándolos en la muñeca e inhalando, usándolos en el difusor o frotándolos sobre el corazón.